domingo, 24 de agosto de 2014

Capítulo 6

Dani

Estábamos apoyados en la barandilla, con la vista fija en el horizonte. Pero yo no estaba mirando el paisaje, mi cabeza estaba en otro lugar. Y para ser más exactos, a unos cuantos centímetros a mi derecha. 
En ese edificio vivía mi amigo Derek y esas vistas las había visto miles de veces. A pesar de eso, me seguían pareciendo preciosas. Cuando le llamé anoche para contarle lo que había planeado, enseguida me dijo que podía hacerlo en su edificio. Así que me me pasé aquella tarde a decorar todo y a coger sus llaves de repuesto, para poder abrir la puerta en cuanto llegáramos.
De reojo miré a mi derecha y ahí estaba Alex. Ella miraba maravillada el paisaje, ajena a que la estaba mirando. Su cabello se movía ligeramente por el viento lo que me daba mejor acceso a verla detrás de su flequillo. Se movió un poco y pensé que me habría pillado mirándola, pero no era así, simplemente se había cambiado de posición. Un niño pasó por la calle corriendo y riendo y vi cómo ella sonreía más, riéndose un poco por el pequeño.

Me vino a la cabeza el recuerdo de cuando esa tarde le puse el pañuelo en los ojos y una sonrisa estúpida apareció en mi cara. Esperaba que ella no me viera en ese momento.

"Estaba delante de ella, pero no me veía porque tenía los ojos tapados. Estaba seguro de que no me veía porque había hecho movimientos delante suyo para asustarla y no había reaccionado. La sonrisa no desaparecía de su boca.  Antes de que me diera cuenta tenía mi manos sujetando sus hombros y mi cara a pocos centímetros de la suya. Podía sentir su respiración agitada y estaba lo suficiente cerca como para oler su perfume. Vi cómo se pasaba la lengua velozmente por los labios y ahí no me pude controlar. Me acerqué todavía más, pero cuando mis labios estaban a un centímetro de los suyos me separé rápidamente. Me puse recto ya que me había agachado un poco para estar a su altura cuando fuera a bes...Sacudí la cabeza. ¿En qué estaba pensando?"

Unos gritos me sacaron de mis pensamientos. 
-¡Ya estamos aquí! -chilló con su voz alegre Jenny. Me giré hacia ella y venía de la mano de su novio Adrián, otro de mis mejores amigos. Derek y Eli venían detrás de ellos también sonrientes y Eli traía una bolsa en la mano. 
-¡Ya era hora! Habíamos quedado a las ocho y veinte y son las nueve menos cuarto -dije mirando mi reloj fingiendo un tono acusador. En realidad ni me había dado cuenta de la hora que era.
Miré a Alex y estaba mirado hacia mis amigos. Sus sonrisa había desaparecido en su mayor parte y sus ojos se veían...¿llorosos? ¿En serio, se había emocionado por ver a mis amigos? 

Nunca entenderé a las chicas.