Me desperté con el sonido del móvil, la noche
pasada se me debía haber olvidado el móvil en silencio. ¿Quién sería a esas
horas? Con la cara aún pegada a la almohada estiré el brazo y cogí el móvil de
la mesilla. Abrí con dificultad un ojo y vi que el sonido venía de un Whatsapp.
Un Whatsapp de Dani. Desbloqueé el móvil y el enfado de haberme despertado
pasó. "Buenos días! vas andando al
insti?" Sonreí y le contesté que sí. "Vale, quedamos en la esquina a las 8:45 ;)" . Miré la
hora, las ocho y media.
-Mierdaaa -grité mientras me levantaba de la
cama, ya totalmente despierta. Fui al cuarto de mi madre, se habría quedado
dormida. Pero al ver que no estaba en su cuarto y que nadie contestaba a mis
gritos, llamé a su móvil.
-Mamá -dije en cuanto me cogió el teléfono.
-Dime -se limitó a contestar mi madre.
-¡¿Dónde estáis?! ¿Por qué no me habéis avisado?
¡Me acabo de despertar!
-Te dije anoche que entrabamos a trabajar antes y
que nos llevábamos a tus hermanos antes a su colegio. Que te pusieras el
despertador.
-Ah vale, bueno te dejo, chau -colgué y salí
corriendo a vestirme. Mierda y más mierda, me lo dijo mientras estaba medio
dormida y contesté que vale para que me dejara en paz. Quizá debía empezar a
escuchar a mi madre...
Me puse lo primero que pillé y fui al baño. Al
salir miré el reloj, las 8:43. Bajé a la cocina, cogí una barrita energética y
la mochila y fui hacia donde había quedado con Dani.
-Justo a tiempo! -me dijo sonriente
-Si tú supieras...
Y así, hablando y entre bromas llegamos al
instituto. Nos despedimos y cada uno se fue a su clase. En cuanto pasé por la
puerta un golpe seco me hizo caer al suelo. ¡¿Qué había sido eso?! Miré hacia
arriba y vi a la chica que estaba hablando con Dani ayer, mirándome con cara de
asco.
-Ten más cuidado niñata -me dijo con la misma
cara de asco.
No me dio tiempo a moverme cuando apareció Diego y me extendió la mano para
ayudarme a levantarme, con sus característicos hoyuelos. Le sonreí agradecida y
me levanté con su ayuda. Su sonrisa desapareció rápidamente y miró a la rubia
teñida.
-Ten más cuidado tú Claudia -le dijo- además, no la llames niñata, se llama
Alex.
Los ojos de la chica expresaban sorpresa, no creo que la plantaran cara
normalmente. Pero enseguida su mirada cambió.
-Vaya, veo que tus padres acertaron al ponerte un nombre de tío -dijo
mirándome de arriba a abajo.
Mis puños se cerraron y bajé la mirada al suelo. Pasé a su lado ignorándola
para irme a mi sitio. Dejé la mochila en el suelo y me acerqué a mis amigas que
me estaban mirando, obviamente lo habían visto todo.
-Será puta...de un puñado la arrancaría yo ese pelo teñido, que no puede
con esas raíces castañas -hablé por lo bajo haciendo reír a las chicas.
El profesor entró y no dio tiempo a que dijeran nada. Cada una se fue a su
sitio y miré a Diego cuando se sentó a mi lado. Le tendría que hablar para
agradecerle que me hubiera defendido.
-Gracias -susurré en su dirección.
-¿Por? -preguntó en el mismo tono. Su sonrisa ya había vuelto y con ella
los hoyuelos.
-Ya sabes por qué -rodé los ojos
Dio una pequeña carcajada y se acercó más a mí -No hay de qué guapa. Lo que
no entiendo es por qué no le has puesto las cosas en su sitio tú.
Di una sonrisa de lado y por suerte el profesor me salvó.
-Ya que hablan mucho por ahí detrás me imagino que no tendrán problema en
decirme lo que estaba diciendo -dijo más alto mirándonos a nosotros dos.
-Por supuesto -contestó mi compañero- estaba diciendo que se llama David,
que va a ser nuestro profesor de matemáticas en este curso, que espera que no
haya problemas y que si nos surge cualquier cosa podemos preguntarle sin
problema.
Miré asombrada a Diego, yo no había oído una mierda. Cuando el profesor
continuó hablando y nos dejó en paz me habló en bajo.
-Son muchos años en este instituto, siempre dice lo mismo el primer día -me
guiñó el ojo contestando a la pregunta que no había formulado. Solté una
pequeña risita y me centré en lo que decía el profesor.
Tras esa clase tuve biología y después inglés. Cuando sonó el timbre mis
dos amigas me agarraron del brazo y tiraron hacia el patio. Fueron a un banco
en una esquina del recinto donde estaban los chicos. Derek, que estaba de pie,
al vernos nos saludó y pasó un brazo por mis hombros. Con los chicos también
había hecho una buena relación en este verano.
-Bienvenida a "nuestro banco". Si no sabes dónde estamos
probablemente estaremos aquí. -asentí.
***
Ya había pasado toda la semana, estábamos a viernes y los viernes salíamos
antes ¡Yujú!
-Ey una cosa Alex...-se me acercó Diego mientras metía mis libros en la
mochila. Parecía un poco nervioso -que había pensado que a lo mejor te apetecía
quedar a tomar un helado esta tarde... -abrí la boca para decir algo pero no me
salían las palabras. Diego y yo habíamos hablado bastante esta semana y me caía
muy bien, pero no me esperaba esto. Al ver que no contestaba continuó hablando
-sería solo dar una vuelta o algo si no tienes planes ya y te apetece, claro.
Bueno, te dejo mi número y ya me avisarás.
Apuntó su número en mi cuaderno, me dio una de sus sonrisas y se fue.
Recogí lo que me quedaba y salí de clase. Sí, mis maravillosas amigas me habían
dejado sola al ver que se acercaba Diego. Ya todos juntos en el patio salimos a
la calle y, como todos los días, cuando llegamos a la calle en la que nos
teníamos que separar Dani y yo del resto giramos, pero esta vez Jenny y Eli
vinieron con nosotros ya que venían a comer a mi casa. Las chicas y yo teníamos
una conversación pendiente y se veía que lo sabían ya que no pararon de mirarme
de manera extraña en todo el camino. Estuve todo el tiempo pensando en lo mío,
hasta que sin darme cuenta ya habíamos llegado a casa. Dani se despidió de mí
con un beso en la mejilla y se fue. En un momento todo lo de Diego se me fue de
la cabeza, pero no tardó mucho en volver ya que en cuanto cerré la puerta de
casa mis dos amigas gritaron.
-¿¡Qué te ha dicho!? -Menos mal que no había nadie en casa. Dejamos la
mochila al pie de la escalera y me siguieron a la cocina.
-Nada...me ha preguntado que si iba con él a tomar algo esta tarde -dije
intentando no darle mucha importancia -pero no creo que vaya -me apresuré a
decir.
-¿¡Qué!? -gritaron de nuevo las dos a la vez. ¿Estaban sincronizadas o qué?
Les conté todo tranquilamente mientras comíamos.
-Pues yo creo que deberías ir -dijo la pelirroja terminando de comer. Jenny
asintió con la cabeza.
-¡Hola! -se escuchó la voz de Cris desde el otro lado del teléfono en modo
manos libres. Ni me había dado cuenta de que la estaban llamando.
-Hola -contestamos las tres.
-¿Qué tal? ¿Pasa algo? Alex te veo muy seria
-Diego la ha dicho que si se iban esta tarde a dar una vuelta y dice que no
quiere ir-dijo Eli.
-Joee pero que no es para tanto-me quejé
-Vas a ir -dijo mi mejor amiga toda convencida. Abrí la boca para replicar
pero no me dejó hablar -Según me has ido contando esta semana el chico se ha
portado genial contigo. Y solo te ha dicho que si os vais a dar una vuelta, no
te ha pedido que te cases con él. ¿Estáis de acuerdo conmigo, chicas? -las dos
asintieron y yo resoplé.
-Vaale -cogí el móvil, escribí el número de Diego y le mandé un Whatsapp.
"Me apetece el plan. ¿Dónde
quedamos?"