Alex
-Lo siento tío por llegar tarde. A las chicas se les antojó irse de compras y ya sabes lo que tardan ellas… -dijo el chico que estaba agarrado de la rubia. Él era moreno, no muy alto y de ojos claros, aunque a esa distancia no podía distinguir bien de qué color exacto eran.
La chica lo golpeó en el hombro y él fingió una mueca de dolor, pero enseguida comenzó a reír. Ver su cara me hizo sonreír un poco, a lo mejor esto no era tan malo al final de todo…
-No se nos “antojó” ir de compras. -dijo ella a la defensiva, moviendo los dedos como comillas- No queríamos venir a un cumpleaños con las manos vacías.
Cuando llegaron hasta donde estábamos nosotros, la chica que iba detrás se acercó la primera a mí. Su pelo era rojo, claramente teñido, pero la quedaba muy bien, contrastaba con sus ojos azules.
-¡Hola! Tú debes de ser Alex -dijo alegremente y me dio dos besos- yo me llamo Eli.
-Ho-hola -contesté titubeando. Ahí estaba de nuevo mi timidez para hablar con la gente, GENIAL. En mi pueblo, con las únicas personas con las que hablaba además de mi familia era con mis profesores y con Cris y sus padres. Cuando tenía que hablar con alguien más, los labios me comenzaban a temblar y las manos a sudar. Nos sorprendió muchísimo, tanto a mí como a Cris y a mis padres, que con Dani no hubiera tenido problemas a la hora de hablar. Mis padres lo atribuyeron a que el cambio de ciudad me estaba sentando muy bien y Cris…bueno Cris dijo que eso era “una señal del destino", típico de ella. Cogí aire como tantas veces había hecho cuando estaba nerviosa y dirigí mi mirada hacia la pelirroja. Ella seguía sonriendo, lo que me hizo más fácil relajarme y sonreír también- sí, soy yo.
-Ésta es Jenny -continuó hablando Eli. La rubia se acercó y me dio dos besos sonriente- y éste es su novio Adrián -cuando el moreno se acercó a darme los dos besos me fijé en sus ojos, antes me había quedado con la intriga de saber de qué color eran. Eran azules y antes de que me diera tiempo a pensar que me sonaban esos ojos Eli siguió hablando- que por cierto, también es mi hermano.
Me fijé en Adrián y después en Eli. Estaba claro que eran hermanos, sus ojos eran clavados y en el resto de la cara se parecían mucho.
-¿Sois mellizos? -pregunté con curiosidad
-No -contestó esta vez el chico- yo soy un año mayor que ella, es mi hermanita pequeña -dijo con tono burlón y revolviéndole el pelo a Eli. Ella puso los ojos en blanco y suspiró exagerando. Luego continuó hablando, se veía que a la chica le gustaba hablar, eso me recordaba a Cris.
-Y el rubiales de aquí al lado es Derek
El chico se acercó a darme dos besos como los demás y luego miró con cara asesina a la pelirroja.
-No soy rubio
-Como si lo fueras, eres castaño muy clarito
-Pero yo no soy rubio porque no soy tonto -él parecía enfadado, pero sus ojos me decían que estaba bromeando.
-Eh! Que yo soy rubia! -gritó indignada Jenny.
-Pues eso…ya tenemos la prueba… -dijo riéndose, pero no pudo acabar porque la chica levantó la mano, amenazándolo con pegarlo y él como acto reflejo se cubrió la cabeza con las manos, lo que nos hizo reír a todos, incluida a mi.
-Ja! Al parecer te da miedo una rubia tonta eh -dijo Jenny riéndose de Derek
-Vale vale, retiro lo dicho. Las rubias no son tontas. -contestó Derek en señal de rendición y Jenny puso una sonrisa triunfante.
Eso provocó más carcajadas de nuestra parte.
-Ah por cierto, que al final se nos olvida. ¡Feliz cumpleaños! -dijo Eli
-¡Eso! ¡Felicidades! -gritó Jenny
-CUMPLEAÑOS FELIZ, CUMPLEAÑOS FELIZ, TE DESEAMOS TODOS, CUMPLEAÑOS FELIZ -cantaron todos a la vez. Desafinaron como el infierno, pero ¿quién no desafina cantando esa canción?
Reí entre dientes.
-Muchas gracias
-Ah y toma, tu regalo -me tendió una bolsa- no sabíamos qué te podría gustar, pero vimos esto y nos encantó. Espero que sea de tu talla.
-No hacía falta que me comprarais nada -sonreí en agradecimiento
-Pero queríamos -dijo Jenny.
Abrí la bolsa y saqué una camiseta ombliguera verde azulado de tirantes.
-Me encanta -dije sinceramente. Me la coloqué por encima y parecía que sí era mi talla.
-¿De verdad? Porque está el tíquet regalo dentro por si...
-En serio, me encanta -la corté y miré a todos- muchas gracias
Seguimos hablando de cualquier cosa hasta que llegaron unas pizzas para cenar. El tiempo se me pasó volando y la decepción del principio por no estar a solas con Dani desapareció. Eran todos muy simpáticos y divertidos. Derek era el más bromista de todos y no paré de reír en toda la tarde.
Cuando ya era la hora de irse nos dimos nuestros números de teléfono y prometimos seguir en contacto, le di dos besos a todos y salí con Dani hacia el ascensor. Fuimos callados casi todo el camino porque no sabía qué decir, pero era un silencio cómodo, al menos para mi. Fui mirado el paisaje por el que pasaba y memorizando el camino hasta casa de Derek.
Cuando llegamos a mi casa me paré y le miré.
-Muchas gracias por este cumpleaños. Me lo he pasado genial.
-Me alegro mucho de oír eso -mi mirada cayó a los labios de Dani y a esa sonrisa que siempre tenía.
Se acercó más y noté de nuevo mi corazón acelerarse. Me dio un beso en la mejilla y podría jurar que sentí sus labios varios segundos después de que se separara.
-Hasta mañana Alex
-Hasta mañana Dani
Me di la vuelta y me metí en mi casa con una sonrisa de tonta pintada en la cara.
Al entrar en casa vi que todos dormían ya. No era muy tarde pero mis padres tenían que trabajar al día siguiente y mis hermanos eran pequeños aun, por lo que dormían pronto. En cuanto llegué a mi cuarto cogí el móvil y me metí en Whatsapp para mandarle un mensaje a Cris.
Yo: Ya he llegado
La respuesta llegó enseguida.
Cris: Cuéntamelo todooo! ¿Skype?
Yo: No puedo, mis padres están durmiendo
Cris: Vale pues cuenta por aqui ;)
Cris: A dónde te ha llevado?
Cris: TE HA BESADO?!
Yo: Me vas a dejar hablar?
Me reí ante la pantalla.
Yo: No ha sido como nosotras esperábamos...
Cris: Qué?
Cris: Por qué?
Cris: Alex, cuenta!!
Yo: Estoy intentándolo pero no me dejas -.-"
Yo: Mejor te llamo por Skype y hablamos bajito
Cris: valep :)
Le empecé a contar todo y se puso a gritar e insultar cuando se enteró de que aparecieron sus amigos, tuve que mandarla callar. Cuando terminé de contarle todo ya estaba más contenta, nos despedimos hasta el día siguiente y colgué.
Me puse el pijama y dejé la ropa tirada encima de la silla, ya la recogería mañana. Me tumbé en la cama y cuando fui a dejar el móvil en el cargador este vibró.
Nuevo mensaje
Abrí el Whatsapp y sonreí en cuanto lo leí. Contesté igual y dejé el móvil para dormir.
"Dani: Buenas noches ;)"
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