sábado, 29 de noviembre de 2014

Capítulo 9 1/2


Me desperté con el sonido del móvil, la noche pasada se me debía haber olvidado el móvil en silencio. ¿Quién sería a esas horas? Con la cara aún pegada a la almohada estiré el brazo y cogí el móvil de la mesilla. Abrí con dificultad un ojo y vi que el sonido venía de un Whatsapp. Un Whatsapp de Dani. Desbloqueé el móvil y el enfado de haberme despertado pasó. "Buenos días! vas andando al insti?" Sonreí y le contesté que sí. "Vale, quedamos en la esquina a las 8:45 ;)" . Miré la hora, las ocho y media.

-Mierdaaa -grité mientras me levantaba de la cama, ya totalmente despierta. Fui al cuarto de mi madre, se habría quedado dormida. Pero al ver que no estaba en su cuarto y que nadie contestaba a mis gritos, llamé a su móvil.

-Mamá -dije en cuanto me cogió el teléfono.

-Dime -se limitó a contestar mi madre.

-¡¿Dónde estáis?! ¿Por qué no me habéis avisado? ¡Me acabo de despertar!

-Te dije anoche que entrabamos a trabajar antes y que nos llevábamos a tus hermanos antes a su colegio. Que te pusieras el despertador.

-Ah vale, bueno te dejo, chau -colgué y salí corriendo a vestirme. Mierda y más mierda, me lo dijo mientras estaba medio dormida y contesté que vale para que me dejara en paz. Quizá debía empezar a escuchar a mi madre...

Me puse lo primero que pillé y fui al baño. Al salir miré el reloj, las 8:43. Bajé a la cocina, cogí una barrita energética y la mochila y fui hacia donde había quedado con Dani.

-Justo a tiempo! -me dijo sonriente

-Si tú supieras...

Y así, hablando y entre bromas llegamos al instituto. Nos despedimos y cada uno se fue a su clase. En cuanto pasé por la puerta un golpe seco me hizo caer al suelo. ¡¿Qué había sido eso?! Miré hacia arriba y vi a la chica que estaba hablando con Dani ayer, mirándome con cara de asco.

-Ten más cuidado niñata -me dijo con la misma cara de asco.

No me dio tiempo a moverme cuando apareció Diego y me extendió la mano para ayudarme a levantarme, con sus característicos hoyuelos. Le sonreí agradecida y me levanté con su ayuda. Su sonrisa desapareció rápidamente y miró a la rubia teñida.

-Ten más cuidado tú Claudia -le dijo- además, no la llames niñata, se llama Alex.

Los ojos de la chica expresaban sorpresa, no creo que la plantaran cara normalmente. Pero enseguida su mirada cambió.

-Vaya, veo que tus padres acertaron al ponerte un nombre de tío -dijo mirándome de arriba a abajo.

Mis puños se cerraron y bajé la mirada al suelo. Pasé a su lado ignorándola para irme a mi sitio. Dejé la mochila en el suelo y me acerqué a mis amigas que me estaban mirando, obviamente lo habían visto todo.

-Será puta...de un puñado la arrancaría yo ese pelo teñido, que no puede con esas raíces castañas -hablé por lo bajo haciendo reír a las chicas.

El profesor entró y no dio tiempo a que dijeran nada. Cada una se fue a su sitio y miré a Diego cuando se sentó a mi lado. Le tendría que hablar para agradecerle que me hubiera defendido.

-Gracias -susurré en su dirección.

-¿Por? -preguntó en el mismo tono. Su sonrisa ya había vuelto y con ella los hoyuelos.

-Ya sabes por qué -rodé los ojos

Dio una pequeña carcajada y se acercó más a mí -No hay de qué guapa. Lo que no entiendo es por qué no le has puesto las cosas en su sitio tú.

Di una sonrisa de lado y por suerte el profesor me salvó.

-Ya que hablan mucho por ahí detrás me imagino que no tendrán problema en decirme lo que estaba diciendo -dijo más alto mirándonos a nosotros dos.

-Por supuesto -contestó mi compañero- estaba diciendo que se llama David, que va a ser nuestro profesor de matemáticas en este curso, que espera que no haya problemas y que si nos surge cualquier cosa podemos preguntarle sin problema.

Miré asombrada a Diego, yo no había oído una mierda. Cuando el profesor continuó hablando y nos dejó en paz me habló en bajo.

-Son muchos años en este instituto, siempre dice lo mismo el primer día -me guiñó el ojo contestando a la pregunta que no había formulado. Solté una pequeña risita y me centré en lo que decía el profesor.

Tras esa clase tuve biología y después inglés. Cuando sonó el timbre mis dos amigas me agarraron del brazo y tiraron hacia el patio. Fueron a un banco en una esquina del recinto donde estaban los chicos. Derek, que estaba de pie, al vernos nos saludó y pasó un brazo por mis hombros. Con los chicos también había hecho una buena relación en este verano.

-Bienvenida a "nuestro banco". Si no sabes dónde estamos probablemente estaremos aquí. -asentí.

***

Ya había pasado toda la semana, estábamos a viernes y los viernes salíamos antes ¡Yujú!

-Ey una cosa Alex...-se me acercó Diego mientras metía mis libros en la mochila. Parecía un poco nervioso -que había pensado que a lo mejor te apetecía quedar a tomar un helado esta tarde... -abrí la boca para decir algo pero no me salían las palabras. Diego y yo habíamos hablado bastante esta semana y me caía muy bien, pero no me esperaba esto. Al ver que no contestaba continuó hablando -sería solo dar una vuelta o algo si no tienes planes ya y te apetece, claro. Bueno, te dejo mi número y ya me avisarás.

Apuntó su número en mi cuaderno, me dio una de sus sonrisas y se fue. Recogí lo que me quedaba y salí de clase. Sí, mis maravillosas amigas me habían dejado sola al ver que se acercaba Diego. Ya todos juntos en el patio salimos a la calle y, como todos los días, cuando llegamos a la calle en la que nos teníamos que separar Dani y yo del resto giramos, pero esta vez Jenny y Eli vinieron con nosotros ya que venían a comer a mi casa. Las chicas y yo teníamos una conversación pendiente y se veía que lo sabían ya que no pararon de mirarme de manera extraña en todo el camino. Estuve todo el tiempo pensando en lo mío, hasta que sin darme cuenta ya habíamos llegado a casa. Dani se despidió de mí con un beso en la mejilla y se fue. En un momento todo lo de Diego se me fue de la cabeza, pero no tardó mucho en volver ya que en cuanto cerré la puerta de casa mis dos amigas gritaron.

-¿¡Qué te ha dicho!? -Menos mal que no había nadie en casa. Dejamos la mochila al pie de la escalera y me siguieron a la cocina.

-Nada...me ha preguntado que si iba con él a tomar algo esta tarde -dije intentando no darle mucha importancia -pero no creo que vaya -me apresuré a decir.

-¿¡Qué!? -gritaron de nuevo las dos a la vez. ¿Estaban sincronizadas o qué?

Les conté todo tranquilamente mientras comíamos.

-Pues yo creo que deberías ir -dijo la pelirroja terminando de comer. Jenny asintió con la cabeza.

-¡Hola! -se escuchó la voz de Cris desde el otro lado del teléfono en modo manos libres. Ni me había dado cuenta de que la estaban llamando.

-Hola -contestamos las tres.

-¿Qué tal? ¿Pasa algo? Alex te veo muy seria

-Diego la ha dicho que si se iban esta tarde a dar una vuelta y dice que no quiere ir-dijo Eli.

-Joee pero que no es para tanto-me quejé

-Vas a ir -dijo mi mejor amiga toda convencida. Abrí la boca para replicar pero no me dejó hablar -Según me has ido contando esta semana el chico se ha portado genial contigo. Y solo te ha dicho que si os vais a dar una vuelta, no te ha pedido que te cases con él. ¿Estáis de acuerdo conmigo, chicas? -las dos asintieron y yo resoplé.

-Vaale -cogí el móvil, escribí el número de Diego y le mandé un Whatsapp.

"Me apetece el plan. ¿Dónde quedamos?"

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